domingo, 23 de noviembre de 2014

Un nuevo reto

Cuando nuestro tutor Piero nos dijo que enfrentaríamos este nuevo reto de construir una columna de 2 metros hecha enteramente en cartones tetrapacks, pensé en muchas cosas. Un nuevo reto para 4° “E” y esto me emocionaba…  Especialmente porque, después de casi 1 año juntos, sé cómo funcionamos para trabajos como estos. Por más que cometemos muchos errores, creo no equivocarme en decir que, por algún motivo en especial, el salón es especialista en no rendirse frente a los problemas que ocurren y por lo menos intentarlo. Lo curioso de esto es que solemos ser considerablemente exitosos frente a nuestros retos.
Sinceramente considero que el material que nos tocó fue un poco más sencillo que los materiales que les tocó a otros salones, pero considerando las medidas que esta torre debía tener, pues igual sería un reto. Esta torre tenía, además, un significado bastante complejo y relacionado con Ciudad de Dios, que muy posiblemente no es evidente a primera vista. Estas torres que 4 y 5 de Secundaria estarían construyendo con esos distintivos materiales , estarían representando los pilares que sostienen nuestra misión, los ladrillos con los que hemos construido la Ciudad de Dios. Esto se complementa con el hecho de que el año pasado en la Noche de Ciudad de Dios se empezaron a plantear los objetivos y pilares con los que se basaría todo el trabajo realizado durante este año; un año después en la Noche Ciudad de Dios, estas torres estarían presentes, representando este avance que hemos hecho construyendo la Ciudad de Dios.
Si queríamos que esta torre pudiera mantenerse de pie, esta debía tener una estructura planificada y que tuviera algunos elementos que impidieran que esta caiga. Sinceramente, yo no tengo ningún tipo de experiencia en estos tipos de proyectos, aun así; si pude aportar algunas ideas que con un poco de sentido común se me ocurrieron. Sin embargo, al final optamos por una estructura pentagonal con varios pisos de tetrapacks y una base cuadrada sólida que tuviera arena para aumentar su peso y darle más estabilidad a la torre. Esos pisos pentagonales al principio me parecieron complicados y algo peculiares, pero de las ideas que se propusieron; considero que era la más óptima.
Luego de plantear el modelo que la torre seguiría, e incluso un poco antes, se empezó la recolección de los tetrapacks que estaríamos usando. No recuerdo el número exacto, pero si queríamos que la torre tenga el modelo planteado y que cumpla las medidas requeridas, se iban a necesitar bastantes tetrapacks. Pero de todas maneras, somos un salón de 24 personas, por lo que si cada uno llevaba cierta cantidad de tetrapacks, la meta se completaría fácilmente. Sin embargo, sabía que habría personas que no aportarían, por lo que me esforcé en poder llevar todos los tetrapacks que pudiera, considerando que en mi casa suelo consumir bastantes productos en estos empaques,
Cuando llegamos a un número decente de tetrapacks, empezamos a armar estos pisos pentagonales, ver que dificultades presentaba y conocer con más exactitud la cantidad de tetrapacks que faltarían para terminar el diseño. Sinceramente considero que en la parte constructiva de la torre no llegué a aportar mucho, debido a que veía como muchos compañeros, que muy posiblemente sí tenían toda intención de apoyar, se quedaban parados viendo como trabajaban un cierto número de chicos. Esto ya ha pasado varias veces con otros proyectos, y no estoy tratando de encontrar culpables: pero una mejor organización, en la que se divida el trabajo lo suficiente para que todos podamos participar, hubiera sido espléndido en ese momento. Se acordaron fechas para poder construir con mayor tranquilidad después de la salida, de las cuales solo fui a una y creo que ahí sí colaboré más significativamente.
Algo que quizás olvidé mencionar fue que si terminábamos la torre para el evento de Agustarte, que se daría el viernes 21, todo el salón recibiría una bonificación en una nota de Ciudad de Dios. Esto claramente motivó a que el salón se ponga las pilas y terminemos con la torre unas semanas antes del evento principal en donde estarían expuestas, que era originalmente la Noche de Ciudad de Dios. Sin embargo, creo que esto ocasionó a su vez que descuidáramos varios detalles importantes sobre la torre. Cuando el día de Agustarte llegó, se creó un momento de tensión. Todavía faltaba ensamblar los pisos de la torre, había algunas decoraciones que todavía no estaban terminadas y faltaba forrar la torre entera con el stretch film. Las cosas las hicimos por la nota que nos daría acabar la torre esa día y no por hacer las coxas bien, ya que error tras error y discusión tras discusión, la torre no estaba en un buen estado; y pese a ser positivo la torre no llegó a calificar dentro de los parámetros establecidos y no conseguimos la bonificación. Si fue justo o no, si lo merecíamos o no; es una discusión sin fin y sin sentido. Las cosas ya están hechas y solo nos queda reflexionar y preparar la torre para la Noche de Ciudad de Dios.

Ahora me doy cuenta que sí hay un lado positivo a todo esto. Tenemos que valorar también lo que logramos hacer; la torre, aunque se cayó, la construimos y antes de la Noche Ciudad de Dios. El diseño lo logramos concretar, y también pudimos recolectar todos esos tetrapacks; le pese a quien le pese, eso sí es algo. No ganaremos 2 puntos, pero aún tenemos una segunda oportunidad, con un poco más de tiempo, podemos organizarnos mejor y poder terminar esta torre como se debió terminar. Creo yo que lo más importante es ser una comunidad y poder trabajar todos en equipo y solamente así lograríamos terminar este reto. ¿Se podrá? 




No hay comentarios:

Publicar un comentario